No es oro todo lo que reluce…cuidado con lo que compras
Antes de comprar hay que observar los carteles con detenimiento para ver si, por ejemplo, ha variado la cantidad de producto y por eso se reduce el precio.
Mostramos algunos ejemplos:
En el supermercado (Primer caso)

Antes costaba 1,54€, ¿y ahora? ¡Vaya! Justo lo mismo… ¿Dónde está la oferta? No sabemos donde está el ahorro que nos propone el cartel. Así que, si no lo necesitas, no lo cojas.
En el supermercado (Segundo caso)
Los fideos costaban 0,65 euros anteriormente y ahora podemos encontrarlo por 0,64 euros. ¡Menudo ahorro!
En el supermercado (Tercer caso)
Los que diseñaron este cartel faltaron a unas cuantas clases de matemáticas o no tenían una calculadora cerca, porque si hacemos la división (1,35/3) nos sale que la unidad sale a 0,45€ y no a 0,35€.
En el supermercado (Cuarto caso)
En esta ocasión vemos un ahorro un poco mayor, aunque hay que aclarar que no es un ahorro muy significativo. Eso sí, ahorraremos dinero, pero también perderemos gramos. Si nos fijamos anteriormente nos estaban vendiendo 200 gramos y ahora son 150 gramos por 0,16 euros menos.
Si queremos ver el ahorro podemos obtener el precio por gramo: en el primer caso el gramo sale a 0,00905 euros; en el segundo caso 0,011euros… ¡vaya! Sale más caro.
En la tienda de juguetes

Si observamos la imagen podemos ver que el descuento es tan solo de 5 céntimos de euro. Los mismos céntimos que nos sirven para comprar la bolsa y llevarte el producto, “un gran ahorro” sin duda.
En la tienda de electrodomésticos (Primer caso)

En la tienda de electrodomésticos (Segundo caso)

En la tienda de ropa (primer caso)

En la tienda de ropa (segundo caso)
