¿Cómo podemos ahorrar en la cesta de la compra?
La alimentación es uno de los gastos habituales de cualquier hogar español, ya sea una familia de cuatro miembros o un hogar unipersonal. Según el Informe del Consumo de Alimentación en España, realizado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, cada español invirtió durante el 2017 una media de 1.533 euros en este tipo de productos. El gasto en la cesta de la compra se puede reducir siguiendo una serie de pequeños hábitos y trucos.
- Hacer una lista de lo que necesitamos. Llevar una lista de la compra con los productos que necesitamos no solo evitará que compremos productos de más y, por tanto, pagar más, sino que ayuda a no olvidar los que sí necesitamos. Comprar lo justo evitará problemas de menús, pagos extra o tener que tirar alimentos.
- Realizar las compras online. Una de las ventajas es la comodidad que supone hacerla desde un dispositivo móvil y a cualquier hora del día. Esta ventaja poco que ver tiene con el ahorro económico, pero si hablamos de la reducción en gastos por traslado, dependiendo de dónde vivamos, puede suponer una cantidad importante que se queda en nuestro bolsillo.
Esta opción a la hora de realizar la compra también puede suponer el acceso a buenas ofertas y promociones. Los supermercados quieren atraer al consumidor a este canal y los buenos precios son un gancho para conseguirlo. - Cuidado con los productos con “apellido”. Los alimentos etiquetados como “caseros”, artesanales, “bio”, “eco”, etc. Suelen ser más caros. Lo mismo pasa con los enriquecidos o para los productos “sin lactosa” e incluso los productos sin gluten. Quienes son alérgicos o deben tomar este tipo de productos están obligados a consumirlos, pero el resto no y lo notarán en su bolsillo.
- Comprar siempre en el mismo supermercado. Esto permite aprovechar al 100% las herramientas de fidelización que ofrece, suelen incluir interesantes descuentos o cheques regalo.
- Tener una buena despensa. Si tenemos una despensa amplia podemos acumular productos de larga duración, como conservas, frutos secos, encurtidos o bebidas en lata que comprando en grandes cantidades nos salen a mejor precio.

- Organizarse. Es necesario acudir a realizar la compra con tranquilidad y en función de las necesidades de cada hogar. Una buena organización es necesaria para así no tener que ir a comprar todos los días (los establecimientos están diseñados para incentivar el consumo). Con una vez a la semana o menos debe ser suficiente.
- Aprovecharse de las ofertas. En algunos sitios tienen importantes descuentos en productos frescos cuya fecha de caducidad está próxima.