Manual de cómo sobrevivir a la vuelta al cole
Sin tiempo de recuperación tras las vacaciones, muchos padres se ven obligados a adquirir dotes de equilibristas para hacer frente a los gastos de la vuelta al cole evitando así crear un agujero en sus finanzas.
Las familias españolas gastan una media de entre 500 y 1.000 euros por hijo en concepto de matrícula, libros, ropa y material escolar cada septiembre, un desembolso al que no todas las familias pueden hacer frente. Por ello en Finança’t ofrecemos algunos consejos para hacer más llevadera este año la vuelta al cole y poder ahorrar:
1.- Anticiparnos y calcular los gastos escolares mediante un presupuesto. En Finança’t hemos elaborado un presupuesto para que calculemos y nos hagamos una idea del desembolso total que provoca la vuelta al cole. Además de este modo podremos identificar que se necesita realmente para así evitar las compras innecesarias que al final salen caras.
2.- Revisar lo que tenemos del curso anterior. Estrenar curso no es sinónimo de estrenar mochila o zapatos, aparte de ahorrarnos ese gasto, estaremos aprovechando recursos. Practica el consumo responsable.
3.- Trucos para el uniforme. Existen trucos caseros para sacarle el mayor partido al uniforme a lo largo del curso, más allá de las recurrentes rodilleras.
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- Cuando el pantalón se haya quedado pequeño o las rodillas ya no aguanten más, convertirlos en la versión uniforme de verano, y hacerlos cortos. Podemos, incluso, aprovechar los restos para utilizarlos a modo de futuras rodilleras.
- Un clásico es comprar el uniforme una o dos tallas más grandes. Meter el puño del jersey y hacer un dobladillo a faldas y pantalones.
- Donde no es recomendable escatimar es en los zapatos. Por salud, es mejor comprarles los apropiados para su pie. Un zapato grande se le irá saliendo constantemente y no le permitirá andar bien. Y, es posible que se le rompa por la punta antes de que se le quede pequeño. En el caso del calzado deportivo es más cómodo y barato que lleve velcro en lugar de cordones.
- Recordar marcar toda la ropa para evitar pérdidas.

4.- ¿Dónde comprar los libros? No nos queda otra que comparar y hacer uso de cupones, vales, descuentos y demás ofertas que ofrecen los establecimientos y comercios a principios de septiembre. Con un poco de suerte, nuestros hijos pueden heredar los libros de sus hermanos mayores, primos o vecinos. Aunque la opción de comprar libros de segunda mano puede suponer un fuerte ahorro. No debemos dejarnos guiar por las ofertas de las grandes superficies: en muchas ocasiones, son las pequeñas librerías las que ofrecen descuentos más competitivos. Siempre debemos comparar antes de tomar una decisión. En la red podemos encontrar plataformas que nos van a permitir, no solo comprar libros usados, sino también alquilarlos, e incluso vender los que ya no nos sirven y no queremos conservar. Si el colegio tiene una Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA), acudir a ella para más información. El consumo colaborativo, además de ser una opción sostenible, puede suponer un importante ahorro.
5.- Hablar con los demás padres y madres y pedir consejo. Crear un consenso y que cada uno comente como consigue ahorrar. Nunca van mal nuevas ideas.
6.- Permanecer atentos a las becas. No sólo de nuestra Comunidad Autónoma, también del Ayuntamiento. Hay para libros, comedor y transporte.
7.- No financiar los gastos de la vuelta al cole, pagaremos de más. Evitar, en la medida de lo posible, los créditos. Nos solucionarán el apuro de momento, pero supondrán un endeudamiento a medio y largo plazo. Por ello es tan importante planificarse con el presupuesto. Permite anticiparnos y poder destinar un ahorro previo a esta partida.
8.- Evitemos ir con los niños a comprar. Siempre que sea posible y que no tengan que probarse nada. Los niños se sienten atraídos por las marcas, lo que se anuncia en televisión o lo último que han comprado sus amigos. Deberemos siempre comprar lo que necesitamos y ajustarnos al plan de gastos elaborado (presupuesto).
9.- ¡No tirar los recibos (tickets)! Algunas comunidades autónomas permiten deducirse algunos gastos escolares en la declaración de la renta, y por suerte, es el caso de la Comunidad Valenciana. En la Comunidad Valenciana la adquisición de material escolar y libros de texto solo tiene deducción para los parados, con un máximo de 100 euros por cada hijo, y siempre que la base imponible sea inferior a los 25.000 euros. La ayuda irá destinada a los padres con hijos escolarizados en educación primaria, educación secundaria obligatoria o en unidades de educación especial en un centro público o privado concertado. También hay una deducción del 15% para los gastos de guardería, con un límite de 270 euros para los niños de 0 a 3 años.