¿Cómo mejorar nuestra ciberseguridad?
Hoy en día utilizamos la tecnología para todo, pero para todo literalmente: comprar, vender, pagar, hablar, escuchar, aprender, enseñar…
Es precisamente cuando compramos, cuando más peligro tenemos de sufrir un ataque cibernético, pero no solo a través de las tarjetas, también a través de las redes sociales Instagram o Facebook, e incluso mediante videojuegos. En este caso nos pueden suplantar nuestra identidad y obtener nuestros datos personales.
Los ciberataques son, por desgracia, cada vez más frecuentes en el entorno digital. De hecho, se trata de la actividad delictiva más lucrativa actualmente. Maneja más dinero en el mundo que el narcotráfico, el contrabando de armas o el tráfico de blancas, pero no somos conscientes. Por eso, es necesario conocer una serie de pautas que nos ayudan a evitar ser parte de estos fraudes.
1.- Información personal
Tenemos que tener cuidado con la información que publicamos en internet. Para evitar fraudes y disgustos, es importante conocer qué herramientas utilizan los piratas informáticos y también como podemos evitar que nos timen.
Por ejemplo, ¿sabes que nos pueden robar la identidad con una foto nuestra haciendo el signo de victoria con los dedos? Suena extraño, ¿verdad? Pues es cierto, con nuestra huella dactilar. Si la foto está hecha a una distancia suficiente (menos de 3 metros), podrían obtener nuestra impronta. Si está hecha en un radio menor, se podría restaurar el 100% de la impronta de cualquier persona. Hay que recordar que a pesar de que nuestras redes sociales sean privadas, terceras personas pueden acceder a nuestras fotos.
2.- Proteger nuestras identificaciones
Es importante crear contraseñas seguras y proteger nuestros patrones huellas dactilares y reconocimientos faciales.
Además, hay otros métodos para reforzar las contraseñas como la verificación en días pasas de Google que nos obliga a autorizar desde nuestro smartphone cualquier inicio de sesión en nuestra cuenta de Google.
3.- Pagos
Las tarjetas de crédito y débito son un instrumento bancario bastante común. No tenemos que revelar nunca información personal, financiera o de nuestras tarjetas. Y si queremos utilizarlas en internet, conviene hacerlo mediante plataformas de pago para no dejar datos de nuestras tarjetas.
4.- Redes Wi-fi publicas
Cuando estamos conectados en una red wi-fi pública, debemos evitar el acceso a ciertos sitios web o ciertas aplicaciones como consultar nuestra cuenta bancaria o correo electrónico.
En situaciones donde sea necesario conectarse en una red abierta es importante no descargar ni instalar nada a no ser que sea preciso.
5.- Cifrar nuestros dispositivos
El cifrado de un dispositivo implica cerrarlo con una clave de seguridad que solo puede *obir-se con una contraseña, porque el contenido sea inaccesible para otras personas en caso de que, por ejemplo, nos roban el teléfono.
6.- Actualizaciones y antivirus
Si el sistema operativo de alguno de nuestros dispositivos sufre vulnerabilidades, la mejor opción es actualizar la nueva versión. También es importante disponer de un antivirus bueno y evitar descargas de contenido sospechoso.
7.- Datos de las aplicaciones
Disponemos de aplicaciones que, aparentemente, son gratuitas (Facebook, Google, Twitter, Instagram), pero estas apps almacenan una gran cantidad de datos e información sobre nosotros y nos exigen para acceder (cookies).
Las empresas de las apps pueden hacer uso de estos datos (incluida nuestra ubicación, sexo, edad) y vender esta información en terceros (empresas de publicidad o de seguimiento en linea).
8. Aplicaciones falsas
Existen aplicaciones que podríamos instalar creyendo que son verdaderas por el que debemos de analizar con mucha cura quién es el fabricante de los programas que descargamos.
9.- Sorteos, loterías y premios falsos
Puede ser que mediante el correo electrónico, el teléfono o por alguna aplicación, nos notifiquen que hemos ganado un sorteo o lotería. Tenemos que ir con mucho cuidado porque nos pedirán pagar una tarifa por avanzado antes de recibir el premio. Qué curioso, ¿no? Ganar sin haber participado en nada.
10.- Altavoces inteligentes
Si tenemos este tipo de altavoces, es mejor desconectarlos cuando no los utilizamos y evitar hablar ante ellos sobre datos como nuestro dinero, contraseñas, etc. No olvidemos que se trata de dispositivos electrónicos y por tanto, son susceptibles de sufrir ataques.
11.- Cobro de deudas
Los estafadores fingen ser cobradores y asedian a las víctimas para pagar deudas que realmente no tienen. También existe el caso que los estafadores se hagan pasar por Hacienda y reclaman impuestos.
12.- Administrador
Utilizar un ordenador con permisos de administrador es mucho más arriesgado que hacerlo en otra sesión. ¿Por qué? Pues porque sitios web peligrosos pueden acceder a nuestro disco llevar, borrar todos los archivos y crear un nuevo usuario con permisos de administrador.