¿Por qué algunos negocios llegan a la quiebra?
Desarrollar una empresa no es una tarea sencilla; las bases, la planificación y las ideas deben ser muy claras. Se deben seguir una serie de pasos que hagan crecer la empresa y llevarla a cumplir unos objetivos.
Pero, ¿por qué existen negocios que fracasan? En la actualidad existen muchos factores que causan el fracaso y por ello es aconsejable detectarlos a tiempo.
¿Cómo podemos evitarlo?
- Crear una empresa con un objetivo. El objetivo de emprender un negocio es mucho más que obtener dinero.
- Adaptarse a las circunstancias. Ser capaz de entender el mercado puede llegar a ser causa de que el negocio funcione. Es necesario conocer a los clientes potenciales; saber qué necesitan, qué quieren, cuánto están dispuestos a pagar, etc.
- No permanecer solo ante el peligro. Es conveniente contar con un equipo de colaboradores para conseguir el éxito de manera más fácil.
- Llevar un control financiero. Llevar las cuentas, permanecer atento a las ventas o anticipar costes de un nuevo proyecto hace que la empresa se salve del peligro.
- Nunca deberemos gastar más de lo que se puede. Debemos priorizar gastos y no invertir en proyectos si nos pueden llevar a la quiebra.
- Tener en cuenta a los trabajadores. No aprovechar el potencial de los empleados es un gran error en el que podemos caer. Querer ser el «líder» y no compartir opiniones ni resultados puede desmotivar a los trabajadores.
- Planificarse y gestionarse. La planificación estratégica y el trabajo continuo es fundamental, así como una correcta gestión por parte del propietario o gestor.
- Un buen emprendedor triunfa cuando sigue con el proyecto y se esfuerza por que salga adelante.
Consejos
- Detectar las primeras señales y solventarlas cuanto antes.
- Estudiar al cliente y pensar como captar nuevos (buscar y satisfacer necesidades).
- Aceptar diferentes puntos de vista.
- Elaborar una nueva estrategia.
- Pensar qué es lo más rentable y centrarnos en ello .
- Promocionarse a través de páginas web o mediante publicidad.
- Nunca darse por vencido.