Y ahora…las segundas rebajas del verano
A pocos se les ha pasado por alto la publicidad en las tiendas anunciando las rebajas que empezaron el pasado 29 de junio y se alargarán hasta el 5 de septiembre en la Comunidad Valenciana.
Pasados los primeros días de ofertas, llegan las segundas rebajas y aunque es un periodo en el que podemos comprar a precios más bajos y ahorrar en nuestras compras, si no tenemos un control y compramos por encima de nuestras necesidades, estamos comprando caro. No se trata de no comprar nada, sino de controlar el gasto y adquirir aquello que necesitamos, siendo lo más eficientes posible.
Aunque resulte contradictorio, no es fácil ahorrar en rebajas. Ya que muchas veces nos dejamos llevar más por los precios que por la necesidad.
Aquí dejamos algunos consejos:
- Nuestros mandamientos: una lista de lo que necesitamos. Sabremos qué es lo que realmente necesitamos y no comprar cosas de más que probablemente ni nos pongamos. Si detallamos más los productos que necesitamos con las características que queremos que tengan, mejor que mejor. Podemos aprovechar también los descuentos en informática, mobiliario, tecnología o electrodomésticos.
- Nuestros pecados: la nueva temporada. No se mira, no se toca. Los descuentos son para los artículos de la temporada anterior. La nueva temporada acaba de salir y como es evidente, no tiene descuentos. Por lo que deberemos evitar esta zona, ya que ojos que no ven, corazón que no siente.

- Nuestra confesión: fijemos un límite. Nunca queremos ponernos límites, pero por el bien de nuestras finanzas deberemos fijar un tope de gasto para no sobrepasarnos. Podemos consultarlo en el presupuesto que tenemos elaborado mes a mes (una partida que tengamos guardada para este fin) o recortar de otras partidas para sacar dinero.
- Nuestra tentación: las tarjetas. Parece ser la salvación, pero de eso nada. Si lo que realmente pretendemos es ahorrar, mejor dejarnos las tarjetas en casa u olvidarnos de ellas. Es como si no las tuviéramos, no debemos ni verlas. Puede que nos hagan gastar más de lo imprescindible, o más de lo que teníamos previsto. De hecho, la mejor opción es llevar en efectivo lo que tenemos pensado gastarnos, así, junto con la lista, evitaremos compras innecesarias.
- Nuestro milagro: la anticipación. Buscar en internet, comparar precios, localizar los productos o, si lo tenemos muy claro y las condiciones animan a ello, adquirirlo mediante páginas web o aplicaciones. Esto nos evitará perder el tiempo en colas y desplazamientos y crearnos nuevas tentaciones.